martes, 28 de noviembre de 2017

Dime, por qué




(Romance)

Dime, Muerte, ¿a qué has venido
al amanecer del alba?,
vestida de oscuridades
empañando la mañana.
¿Por qué golpeas mi puerta?
¿Por qué haces sonar la aldaba?
¿Por qué llamas, insistente,
para no decir palabra?
¡Di!, ¿qué vienes a buscar
en ésta tan pobre casa?
Si yo no tengo tesoros
ni tengo ninguna alhaja;   
tan solo una pobre vida
que ni la sustenta el alma.
Nada te puedo ofrecer,
¡no puedo ofrecerte nada¡,
a no ser que tú quisieras
que te haga un hueco en mi cama:
helada estás como un témpano *
y el verte así me desgarra.
¡Ven a echarte junto a mí,
te arroparé con mis sábanas,
quiero quitarte tu frío
con el calor de mi manta!…,
me duele más tu tristeza
que el tajo de tu guadaña.
Descansaremos las dos…
¡Descansa, Muerte,! ¡descansa!,
hasta que llegue esa hora
en que me cubra tu ala.
.
Carmen Aguirre

28/11/2017

sábado, 14 de octubre de 2017

Versos Con-Versos













 












Versos Con--Versos
.

"De camino hacia los versos" - 1-
“que me pellizquen el alma”, -1-
me encontré un mar de suspiros
en “Coplas enamoradas”… -1-
.
Y también hallé una torre
“que se ve a larga distancia” --2--
y rebrilla como el sol,
“en un pueblo de la Mancha”. -2-
.
¡Ay!,
“Coplas de mi corazón”, -3-
¡de mi corazón en llamas!,
que desde mi soledad
“labro en el tul de mis lágrimas", -3-
.
“llena de rimas y trovas, -4-
junto a estas coplas descalzas”…,
que se mueren por tenerte
“en mi cofre, como alhaja”. -4-
.
“Vestidita con estrellas” -5-
sale la luna gitana,
y “un sendero luminoso” -5-
deja su estela de nácar…,
.
“y el sol reluce encantado -6-
con la sonrisa en su cara”, -6-
al ver que los malos sueños
se marchaban con el alba.
.
“Acurrucada en tus brazos”, -7-
sostenía tu mirada”, -7-
y todo el color del cielo
en mis ojos se adentraba.
.
¡”Qué dicha de ver la luz -8-
en esta noche tan larga”! -8-
Donde oscuras sombras hubo,
hoy florecen flores blancas
.
“para ir mis coplas tejiendo” -9-
con suspiros y palabras,
“y unas letras que me sirvan” -9-
para anudar las amarras…
.
Las amarras del cariño
que nace desde la entraña
de este “Abrazo del Soneto”,
que en poemas nos abraza.
.
Carmen Aguirre 8/ 10 / 2017
Con los Versos de:
.

--1—Teresa Fernandez
--2—Manuel Mejía Sánchez-cambronero
--3—Mari Carmen Rodríguez Camargo
--4—Isa Terenzano
--5—Joaquín Cascales Garcia
--6—Marcos Circenses
--7—Mayka Fe
--8—Roberto Francisco Almeyda Rospigliosi
--9—Helena Restrepo
--10—Carmen Aguirre

lunes, 25 de septiembre de 2017

Si pudiera decir...



(Soneto)
.
Si pudiera decir…, si yo pudiera
traducir con palabras lo que siento,
cuando la brisa alada de tu aliento
inflama los rescoldos de mi hoguera,
.
convirtiendo el invierno en primavera,
alejando de mí todo tormento…,
y haciendo resurgir el sentimiento
como una desatada torrentera.
.
Si supiera decirlo, yo diría…,
que eres la que das vida a mi existencia,
la estrella descielada que me guía
.
y el envés y derecho de mi esencia…
¿Por qué a veces te alejas, poesía,
y me dejas morir sin tu presencia?
.
Carmen Aguirre
24/9/ 2017

A la deriva


(Alejandrinos)

Todo era azul, azul el mar y el cielo,
en su aparente vida sosegada…
Pero en lo hondo ocultaba un desconsuelo
más cortante que el filo de una espada.
.
Y sucedió lo que ha de suceder
cuando quedan las lágrimas prendidas;
se vuelve opaco el claro amanecer
si no hay llanto que lave las heridas.
.
Y tuvo que forjarse un mundo aparte
para afrontar su negra desventura.
Y se embarcó, rumbo a ninguna parte,
huyendo del pavor de la locura.
.
Su barca, entre bandazos, proseguía
por los plomizos mares del recuerdo,
y por más que luchaba no podía
llegar con la razón a algún acuerdo.
.
Y en esta sinrazón en que se hallaba,
un resquicio de luz le dio la clave;
y al soltar ese lastre que llevaba,
salió el alma volando como un ave.
.
Le vino a redimir la dulce muerte,
llegando así la ansiada libertad…
Que nunca de este sueño se despierte,
y habite en la azulada inmensidad.
..
Carmen Aguirre
20/ 9/2017

domingo, 3 de septiembre de 2017

En su postrer latido


(Soneto alejandrino)
.

Después de la obertura me fui tras de tus huellas,
me embriagué en los adagios, de tu dulce romanza,
y en un vibrante allegro alcancé las estrellas
subiendo por el puente que lleva a la esperanza.
.
Tú que fuiste consuelo de mis horas vacías
y pulsabas la lira de éste mi corazón;
amante compañera , que el alma me encendías,
te me vas apagando igual que mi ilusión.
.
Pero todo principio augura su final,
y nos va conduciendo al reino del olvido…
Igual que marcha el río a fundirse en la mar,
.
se marchará el silencio en pos de otro sonido,
dejando en el recuerdo la belleza inmortal
del aire de la música en su postrer latido.
.
Carmen Aguirre
17/7/2017



lunes, 28 de agosto de 2017

EN TU ABRAZO





(Tercetos encadenados y serventesio)

Mientras me desnudo, delante de ti,
tus dulces caricias aguardo anhelante. *
¡Ven pronto, no tardes! ¡Ven pronto hasta mí!,

que en un sinvivir vivo agonizante.**
Porque necesito tu boca en mi boca
y calmar la sed de mi pecho amante;

perderme en tus brazos y volverme loca
al sentir tus manos recorrer mi piel,
prendiendo la grieta que al placer convoca ***

y de la que mana un río de miel.   ***
Me enredo en tu abrazo, como enredadera,
y todo el deseo se vuelca en tropel…

¡No pares, no pares, que la gloria espera, ****
alcancemos juntos nuestra libertad!
¡Déjate morir! ¡Deja que me muera...,
que el fin es principio de la claridad!
.
*Sinestesias
**  Paradoja
*** Metáfora
**** Germinación
.
Carmen Aguirre
16/ 8/2017


viernes, 7 de julio de 2017

Corona de Sonetos en honor de Miguel Hernández


SONETO 0 (Miguel Hernández)
.
Yo sé que ver y oír a un triste enfada
cuando se viene y va de la alegría
como un mar meridiano a una bahía,
a una región esquiva y desolada.
.
Lo que he sufrido y nada todo es nada
para lo que me queda todavía
que sufrir, el rigor de esta agonía
de andar de este cuchillo a aquella espada.
.
Me callaré, me apartaré si puedo
con mi constante pena, instante, plena,
a donde ni has de oírme ni he de verte.
.
Me voy, me voy, me voy, pero me quedo,
pero me voy, desierto y sin arena:
adiós, amor, adiós, hasta la muerte.
.
.................... 

.
I
.
Yo sé que ver y oír a un triste enfada…,
pues no tengo bastante fortaleza
para ver mi agonía reflejada
en la gran magnitud de su crudeza.
.
Sufro del desamor la cruel cornada
que atraviesa mi pecho con fiereza
dejando a la esperanza aprisionada
en los ojos sin luz de la tristeza.
.
Mas no puedo soltar esa atadura
que me amarra a la noria del tormento
donde gira la pena en su porfía.
.
Y, en medio de esta gélida tortura,
se deshoja la flor del sentimiento
cuando se viene y va de la alegría .
.
II
.
Cuando se viene y va de la alegría
sin visos de encontrar una esperanza…,
yo pongo lo vivido en la balanza
y me invade una gris melancolía.
.
No sé de qué manera lograría
poner veto a esta angustia que ya avanza;
y hacer con mi memoria una alianza
que destierre el dolor del alma mía.
.
Mientras más persevero en alejarte,
más me enreda la brisa de tu viento
en la llama febril de la utopía.
.
Y, en ese vano intento de olvidarte,
siempre regresa a ti mi pensamiento
como un mar meridiano a una bahía.
.
III
.
Como un mar meridiano a una bahía,
rindiendo a la tristeza vasallaje,
se rinde el corazón al abordaje
de la pena más honda y más sombría.
.
Hasta la misma pena se dolía
al verme naufragar en su oleaje,
sin poder desasirme del cordaje
de esta pasión que hacia el dolor me guía.
.
Cargando con la cruz de mi destino,
me envuelven las tinieblas fieramente
negándome la luz de la alborada.
.
Mas sigo paso a paso ese camino
que me conduce irremediablemente
a una región esquiva y desolada.
.

IV
.
A una región esquiva y desolada,
llegué por este amor que me atormenta;
llegué donde la angustia se aposenta
y la ilusión se muere desgajada.
.
Me encuentro en una amarga encrucijada
que aviva tu recuerdo y que lo avienta...
No perdono a esta vida que me enfrenta
a lucha tan feroz y despiadada.
.
He llegado al umbral del desconsuelo…,
tus alas no sustentan ya mi vuelo
ni acudes al clamor de mi llamada.
.
Los sueños no abren puertas a la aurora,
y, ante esta oscuridad abrumadora,
lo que he sufrido y nada todo es nada.
.

V
.
Lo que he sufrido y nada todo es nada;
nada queda después de haberlo todo.
Arrastro una existencia desgraciada
que no puedo eludir de ningún modo.
.
¿Cómo encontrar la calma deseada
al borde del abismo en que me acodo?
En pugna con mi propia marejada,
me voy hundiendo en tierra, piedra y lodo.
.
Y es que sin ti la paz me deshereda…,
marchita y deshojada está la rosa
que, hace tiempo, en mi pecho florecía.
.
Mas he de resistir aunque no pueda;
lo que llevo pasado es poca cosa
para lo que me queda todavía.
.
VI
.
Para lo que me queda todavía,
le falta a mi dolor espacio y llanto.
Hasta el inmenso mar desbordaría
este dolor que duele tanto y tanto.
.
La soledad me oprime y me vacía
llevándome a las lindes del quebranto,
y, en esta asoladora compañía,
solo vislumbro el reino del espanto.
.
Yo sé bien que no tengo escapatoria…
Tu recuerdo me surca la memoria
como una cicatriz mordiente y fría.
.
Acabar, de una vez, yo bien quisiera;
la muerte me ha de ser más llevadera
que sufrir el rigor de esta agonía.
.
VII
.
Que sufrir el rigor de esta agonía
es tener el infierno aquí en la tierra;
y me voy requemando en la ardentía
de este penar que a mi sentir se aferra,
.
sintiendo como perros en jauría
me muerden esta llaga que no cierra…
Porque mi herida sangra, noche y día,
y es la señal amarga de esta guerra
.
que he intentado lidiar, y que he perdido;
pues tu presencia brota del olvido
dejándome su espina atravesada.
.
¡No aguanto más un lastre tan pesado!,
mi pobre corazón ya está cansado
de andar de este cuchillo a aquella espada.
.
VIII
.
De andar de este cuchillo a aquella espada,
de andar de la locura al desvarío,
de la furtiva lágrima enclaustrada
al llanto que se esparce como un río.
.
Mas dirijo, pisada tras pisada,
mis pasos hacia un páramo sombrío.
Nada queda, la fe tengo talada,
y me recorre un hondo escalofrío.
.
Ya no me alumbra el sol de tus abrazos,
y en este sinvivir ruedo que ruedo;
debo desanudar todos los lazos
.
de este amor imposible en que me enredo…
Y, aunque el alma me salte hecha pedazos,
me callaré, me apartaré si puedo.
.
IX
.
Me callaré, me apartaré si puedo,
por más que se desangre el corazón
y, ante tal decisión, me embarga el miedo,
el miedo a que se cumpla esta intención.
.
Me aventuro a dejarte y retrocedo,
al sentir del dolor el aguijón.
Y el grito en mis adentros lo emparedo
para no hacer patente mi aflicción.
.
Y me voy consumiendo como un cirio
al no encontrar remedio a este martirio
que me ronda en la sien como barrena.
.
Dejaré atrás la hoguera de tus ojos
y marcharé por senda de rastrojos
con mi constante pena, instante, plena.
.
X
.
Con mi constante pena, instante, plena,
que me cerca y me lía en su maraña,
se me va acrecentando esta condena
que supura en el centro de mi entraña.
.
Este germen cruel que me gangrena
derrumba mi ilusión con brutal saña,
y siento que su tajo me cercena
con el filo mortal de su guadaña.
.
Portando mi pesar como estandarte,
me agarro tenazmente a la falacia
de poder revertir tan negra suerte…
.
Y me marcho en silencio hacia otra parte,
destilando la hiel de mi desgracia,
a donde ni has de oírme ni he de verte.
.
XI
.
A donde ni has de oírme ni he de verte,
me voy para esconder mi desencanto.
Intentaré aprender a no quererte
cerrando el sentimiento a cal y canto.
.
Como algo natural, que no se advierte,
emprenderé camino al camposanto;
pues no logro tenerme sin tenerte
y este duelo imposible no lo aguanto.
.
Si la razón se empeña en desterrarte,
el corazón me obliga a regresarte
hacia el lugar en que tu amor hospedo
.
--allí donde el dolor tiene su nido--
y, batallando en contra del sentido,
me voy, me voy, me voy, pero me quedo.
.

XII
..
Me voy, me voy, me voy, pero me quedo
con tu sombra ceñida a mi costado;
porque tú eres mi paz, mi Dios, mi credo,
mi maldición, mi infierno y mi pecado.
.
Me voy, me voy, me voy..., pero no cedo
y no puedo cumplir con lo anunciado.
Y digo que me voy, pero no accedo
a apartarme un momento de tu lado.
.
Me quedo en el eclipse de tu lumbre,
sin vestigio de luz ni luna llena,
naufragando en un mar de incertidumbre
.
entre un gran temporal que me enajena…
Me quedo con mi inmensa pesadumbre,
pero me voy, desierto y sin arena.
.
XIII
.
Pero me voy, desierto y sin arena,
aceptando mi triste realidad,
y una tormenta crece por mi vena
alimentando lluvia y tempestad.
.
Nunca libé la miel de tu colmena
ni se alojó mi amor en tu oquedad,
y vago por doquier, como alma en pena,
a solas con mi propia soledad.
.
Con el rayo incesante, a fuego abierto,
me hallo en medio de un árido desierto
sin tener nada más para ofrecerte.
.
No dejará tu esencia de habitarme…,
mas hoy lejos de ti debo marcharme:
adiós, amor, adiós, hasta la muerte.
.
XIV
.
Adiós, amor, adiós, hasta la muerte,
me voy con lo que ha sido y es mi vida.
No quiere mi presencia entristecerte,
y en silencio me lamo yo mi herida.
.
Adiós, amor, adiós. Quiero ser fuerte
y afrontar la penosa despedida.
Quedarás en mi pecho, aunque esté inerte,
esperando una nueva amanecida .
.
El rumor de la sangre no convoca,
la muerte la mantiene amortajada,
y la vida a la muerte no derroca.
.
Ya no verás tristeza en mi mirada
ni oirás ninguna queja de mi boca…,
yo sé que ver y oír a un triste enfada.
.
Carmen Aguirre
10/6/2017